| La alcaldesa nos vende de conejillos de Indias y nos vuelve a traicionar |
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| Domingo, 21 de Junio de 2009 18:04 |
![]() La alcaldesa nos vende de conejillos de Indias y nos vuelve a traicionar La señora Guijorro vive por y para su partido, que la mandan recalificar, ella recalifica, que la mandan ceder suelo a algún amigo, ella lo cede, que hay que financiar el gobierno regional y dar soluciones a las meteduras de pata de sus amigos, pues viviendas en la Warner. La ultima es tenemos un problema con la e-receta, no consiguen sacarla desde que la prometieron en 2007, para que buscar mas en San Martín de la Vega tenemos quien sin preguntar acepta. La e-receta (receta electrónica), que ahorrará burocracia y visitas al médico de cabecera, volvió a la agenda de la Consejería de Sanidad el pasado 24 de abril. El actual consejero, Juan José Güemes, anunció durante el congreso de la sociedad médica Somamfyc que empezaría a funcionar el 4 de mayo, en el centro de salud de San Martín de la Vega, y "con el objetivo de que esté totalmente implantada en un año". Una vez más, la promesa quedó en nada. Las farmacias de San Martín aún piden la receta en papel. Si se dieran la misma prisa para este sistema, el cual mejoraría los tiempos de espera para en paciente que no tendría que esperar en el centro de Salud para recoger una receta y para los médicos que tendrían mas tiempo para los pacientes al reducir las listas, como para sacar el pliego de concesiones del futuro colegio privado dejaríamos de pensar que lo que usted hace es usar su responsabilidad como alcaldesa para hacer carrera política en su partido vendiendo a sus vecinos para promocionarse. En España se prescriben unos 800 millones de recetas al año, según datos de la Organización Médica Colegial, lo que significa que cada médico firma 30.000. Y de ésas, hasta 25.000 son de continuidad, para pacientes crónicos. Un facultativo puede perder en hacer "albaranes", como las llaman los médicos, hasta el 30% de su tiempo de consulta. La receta electrónica permite ir a una farmacia y comprar medicamentos únicamente con la tarjeta sanitaria. El talonario desaparece, con lo que gana tiempo tanto el facultativo como el paciente, sobre todo si es enfermo crónico. |